NOTAS
Central empató ante Belgrano y mostró juego
La sensación inicial fue que Central le había agarrado el gustito a progresar masivamente en el campo de Belgrano. Porque a los 8 minutos Zelaya aprovechó un rebote y puso al equipo en ventaja. Pero duró poco el impulso, porque enseguida vino esa desarticulación defensiva y con la igualdad a cuestas el equipo tuvo que remarla con otro ropaje.
Entonces se inauguró un tiempo en el que Ezequiel fue el imán de cada jugada. Para bien o para mal, todo pasaba por el volante. La tendencia era recostarse cerca de Borzani. Justo lo que el DT no quiere proyectando el partido debut ante Estudiantes. Es que ahí se topará con Braña y Verón, una sociedad que no es la que más le conviene a Ezequiel para dar ese pase quirúrgico o meter su estiletazo. Ayer entregó su repertorio de a ratos. Cuando entendió la proyección de Danelón para abrir a una dupla tosca como la que conformaron Turus y Novaretti. También fue eje en la búsqueda de los espacios de Gervasio Núñez. La pata chueca de esto fue la mala terminación de las maniobras.
Así Central quedó con un sabor a poco por el resultado. Hasta Vitamina entendió el 1 a 1 como una enseñanza para el futuro inmediato. Es que el equipo debe comprender que Ezequiel o el propio Kily, que ayer no jugó, son sólo eslabones de la cadena de ataque. Pero no los únicos. El enorme talento de los dos debe ser la punta de lanza a la que se enganche el resto del equipo. l